lunes, 17 de abril de 2017
domingo, 16 de abril de 2017
sábado, 15 de abril de 2017
viernes, 14 de abril de 2017
jueves, 13 de abril de 2017
sábado, 8 de abril de 2017
Limpieza de la transmisión de la bicicleta
Para disfrutar de una transmisión sin ruidos y alargar la vida útil de todos los componentes que la forman, lo mejor que puede hacer un ciclista es dedicar, una vez al mes como mínimo, unos minutos de atención a la cadena. El primer paso es limpiarla en profundidad con ayuda de un desengrasante adecuado y un cepillo, o con algún aparato limpiador de cadenas específico, disponibles en la gran mayoría de tiendas especializadas por un precio más o menos decente.
Además de la cadena, la limpieza debe completarse con el cepillado del plato (o platos) y piñones de la transmisión y de las rulinas del cambio trasero, eliminando los restos de suciedad que puedan haber quedado pegados para evitar que la cadena vuelva a ensuciarse nuevamente. Una vez limpio y desengrasado el conjunto de la transmisión (piñones, plato o platos, rulinas y cadena), hay que secar todas las piezas, tanto para evitar la oxidación del metal como para mejorar la eficacia del lubricante utilizado.
lunes, 3 de abril de 2017
domingo, 2 de abril de 2017
domingo, 12 de marzo de 2017
sábado, 11 de marzo de 2017
viernes, 10 de marzo de 2017
sábado, 4 de marzo de 2017
viernes, 3 de marzo de 2017
domingo, 19 de febrero de 2017
sábado, 18 de febrero de 2017
viernes, 3 de febrero de 2017
martes, 24 de enero de 2017
martes, 10 de enero de 2017
miércoles, 30 de noviembre de 2016
viernes, 25 de noviembre de 2016
jueves, 17 de noviembre de 2016
miércoles, 16 de noviembre de 2016
viernes, 30 de septiembre de 2016
¿Porque se duermen las manos a veces cuando vamos en bici?
A menudo el adormecimiento de las manos tiene un origen bastante claro: llevar buena parte de tu peso en las manos y no en el sillín. Desde un punto de vista teórico, para ir cómodos en bici debemos colocarnos de forma que el 60% de peso caiga sobre el sillín y el 40% restante sobre las manos. Cuando esto no sucede, suelen aparecer las molestias a las que nos referimos. El peso que deben soportar las manos está influenciado básicamente por tres componentes:
1. Retroceso del sillín.
El retroceso del sillín se refiere al ajuste que podemos hacer del sillín en el plano horizontal, es decir, cuanto lo adelantamos o lo retrasamos. Este ajuste se hace en relación al eje del pedalier. Para medirlo, se establece una plomada o referencia vertical entre la punta del sillín y el eje del pedalier. Para una estatura de 1,72, se puede hacer una recomendación un tanto generalista pero que seguro que te ayuda: colocar el sillín con un retroceso de 5cm seguro que ayuda a un correcto reparto de los pesos.
2. Inclinación del sillín.
Si el sillín está inclinado hacia delante, el ciclista puede que no sea del todo consciente de que su peso se transmite hacia el manillar. Conviene revisar la inclinación del sillín para asegurarse que esa “pequeña” inclinación no sea excesiva. Más de uno o dos grados de inclinación pueden ser suficiente como para crear esta sensación de incomodidad.
3. Altura del puño.
La altura del puño siempre se refiere a la posición del mismo respecto al sillín. Lo que se mide es la diferencia de altura entre el centro del sillín y el centro del puño. Como es lógico, cuanta más diferencia haya entre ellas más peso va a soportar el manillar. Para un biker de 1,72m, una buena referencia sería tratar de situar el puño aproximadamente a la misma altura que el sillín, o como mucho, 2-3cm por debajo del mismo.
martes, 13 de septiembre de 2016
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